En medio del dolor y la consternación, familiares del joven delivery Manuel Antonio Tavares Martínez, alzaron su voz para exigir justicia tras su trágica muerte en un accidente de tránsito.
“Que se entregue… no fue un pollito que mató”, expresó entre lágrimas su madre, reflejando la impotencia y el profundo sufrimiento que embarga a toda la familia ante esta pérdida irreparable.
El lamentable hecho ocurrió la noche del pasado jueves, en la avenida Libertad, esquina Ingeniero Guzmán Abreu, donde el joven perdió la vida en circunstancias que han generado indignación entre sus allegados.
La madre de Manuel, manifestó su profundo dolor, describiéndolo como un joven trabajador, lleno de sueños y con un futuro prometedor que hoy quedó truncado.
Familiares, amigos y comunitarios claman por justicia y lamentan la partida inesperada.





