San Francisco de Macorís.-Con música y llantos desesperados familiares y amigos de una joven que fue ultimada a puñaladas por su expareja en un banca de loterías del sector Santa Ana, dieron el último adiós y pidieron que caiga todo el peso de la ley contra el aesino.
El entierro de Suleidy Fernández Holguin quien fue asesinada de más de 20 estocadas por el padre de sus dos hijos Raudy Moya Rivera, se produjo en el cementerio nuevo donde decenas de personas lloraban y le hacían los rituales de despedida.






