San Francisco de Macorís.- Aunque en la República Dominicana la celebración del Día de los Santos Reyes ha sido trasladada oficialmente al 5 de enero, es hoy, 6 de enero, la fecha que históricamente da origen y sentido a esta conmemoración que por generaciones ha marcado la niñez dominicana.
Este día simboliza esperanza, fe, inocencia y alegría. Representa el momento en que los Reyes Magos llevaron regalos al niño Jesús, y con ello nació una de las tradiciones más hermosas y emotivas que vive el pueblo: ver la sonrisa de un niño al recibir un juguete.
Desde tempranas horas, algunos padres decidieron mantener vivo el legado y acudieron este lunes a centros comerciales y tiendas de San Francisco de Macorís para comprar los regalos de sus hijos. Carritos, muñecos, muñecas, bicicletas, pelotas, pistolas de juguete, carros a control remoto y otros obsequios llenaron las manos de madres y padres que, más allá de las dificultades económicas, apostaron a regalar ilusión.
Para muchos, no se trata del valor del juguete, sino del significado del gesto: preservar una tradición que alimenta la inocencia y fortalece el vínculo familiar. Es un acto de amor que conecta generaciones y recuerda a los adultos su propia infancia, cuando la emoción de despertar el 6 de enero era incomparable.
El Día de los Santos Reyes no es solo una fecha en el calendario, es una manifestación de cariño, de entrega y de valores. Es enseñar a los niños que la magia existe cuando hay amor, que la felicidad también se construye con pequeños detalles y que las tradiciones forman parte de nuestra identidad cultural.
Padres consultados en distintos centros comerciales de San Francisco de Macorís coincidieron en que mantener esta costumbre es fundamental para el desarrollo emocional de los niños. “No podemos dejar perder esta tradición”, expresaron, destacando que ver la alegría de sus hijos no tiene precio.








