Los principales gremios del transporte público en el país anunciaron que mantendrán sin variación, por el momento, los precios del pasaje, pese al aumento sostenido en los combustibles registrado en las últimas semanas.
Organizaciones como la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (Conatra), la Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado) y la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU) informaron que han decidido abrir un compás de espera mientras evalúan el impacto de la crisis internacional del petróleo.
El presidente de Conatra, Antonio Marte, explicó que el sector ha solicitado al Gobierno congelar los precios del gasoil y el gas natural, combustibles esenciales para el funcionamiento del transporte público. Aseguró que, de mantenerse estables, los choferes podrían evitar un aumento en las tarifas.
“El compromiso es no afectar a la población en este momento. Si se congelan esos combustibles, garantizamos que no habrá alza en el pasaje”, sostuvo.
No obstante, advirtió que la situación podría cambiar si las condiciones continúan deteriorándose. “Si llega un punto en que no podamos sostener los costos, se haría inevitable un aumento”, señaló.
Como parte de las medidas adoptadas, el gremio informó la creación de una mesa técnica para analizar el comportamiento del mercado petrolero internacional y presentar recomendaciones a las autoridades.
De su lado, Fenatrado indicó que se mantendrá en observación antes de tomar decisiones, calificando como prudente esperar la evolución de la crisis global, que ha sido impactada por tensiones en el Oriente Medio.
Mientras tanto, la CNTU coincidió en que el encarecimiento de los combustibles responde a factores externos, lo que evidencia la vulnerabilidad del país por su alta dependencia de recursos fósiles.
Su presidente, Williams Pérez Figuereo, planteó la necesidad de avanzar hacia energías alternativas como el sol, el viento y el agua, lo que permitiría reducir costos a largo plazo.
Asimismo, propuso la firma de un pacto nacional que regule los precios del transporte, garantizando que las tarifas no solo suban en tiempos de crisis, sino que también bajen cuando disminuyan los costos del petróleo.







