San Francisco de Macorís. El obispo de la Diócesis de San Francisco de Macorís, monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, consideró que el éxito de la reforma de la Policía Nacional dependerá, principalmente, de un cambio en la mentalidad de sus miembros y no únicamente de modificaciones en su estructura organizativa.
Al referirse al caso en el que un agente policial ultimó al joven conocido como Darlin en el sector Herrera, de Santo Domingo, el prelado sostuvo que toda transformación institucional debe comenzar por las personas que la integran.
«La Policía está en un proceso de reforma. Toda reforma, cuando se trata de seres humanos, dura bastante, porque hay que transformar el cuerpo y, sobre todo, la mente», expresó.
Monseñor De la Cruz Baldera insistió en que el mayor desafío de la reforma policial es lograr un cambio en la forma de pensar y actuar de los agentes.
«La Policía tiene que someterse a ese proceso de cambiar mentalmente antes de hacerlo a nivel de estructura. Porque pueden cambiar las estructuras, pero si la mente no cambia, va a seguir todo igual», afirmó.
El obispo explicó que la transformación de la cultura institucional es un proceso más complejo y prolongado que cualquier reforma administrativa, por lo que consideró indispensable fortalecer la formación ética, moral y profesional de los miembros de la institución.
Asimismo, pidió evitar que las acciones de un solo agente sirvan para juzgar a toda la Policía Nacional, aunque reconoció que cada hecho indebido repercute en la imagen de la institución.
Finalmente, lamentó el hecho ocurrido en Herrera y expresó su esperanza de que no vuelva a repetirse, al tiempo que llamó a respaldar a los agentes que ejercen sus funciones con ética, disciplina y respeto a los derechos de la ciudadanía.








