El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) elevó a 1,887 el número de fallecidos y a 4,120 los casos confirmados de ébola en el brote registrado en el este del país desde el pasado 15 de mayo.
Según los datos del Ministerio de Comunicación, recopilados hasta el 6 de agosto, la tasa de letalidad se sitúa en 45.8 %. Además, 721 pacientes permanecen aislados u hospitalizados, mientras que 810 personas se han recuperado.
La epidemia afecta actualmente a 53 zonas de salud en cinco provincias, con Ituri como principal epicentro, concentrando el 86.5 % de los casos acumulados.
Segundo brote con más contagios de la historia
El brote se convirtió en el segundo con mayor número de contagios registrado en la historia del ébola y es el más grave que ha sufrido la RDC, superando el brote de 2018-2020, que dejó 2,299 fallecidos y 3,481 casos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que se trata del decimoséptimo brote de ébola en la RDC y del que ha registrado el crecimiento más rápido de contagios desde que existen registros.
Aun así, la epidemia actual permanece por debajo del peor brote de la historia, ocurrido en África Occidental entre 2014 y 2016, cuando se registraron alrededor de 28,000 contagios y 11,000 muertes.
El actual brote corresponde a la cepa de Bundibugyo, cuya letalidad puede situarse entre el 30 % y el 50 %. Según la OMS, no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta cepa.
El virus del ébola se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.








