San Francisco de Macorís. Los restos de monseñor Jesús María de Jesús Moya fueron sepultados este viernes en la Catedral Santa Ana, templo que se convirtió en el lugar escogido para su descanso definitivo, tras una ceremonia religiosa en la que participaron representantes de la Iglesia católica, familiares y miembros de la comunidad.
El obispo emérito, quien estuvo al frente de la Diócesis de San Francisco de Macorís durante 28 años, recibió el último adiós de una comunidad que reconoce su trayectoria y los aportes realizados durante su ministerio.
La ceremonia estuvo marcada por el recogimiento y las oraciones en memoria del religioso. Durante el acto se dieron a conocer las condolencias enviadas por el papa León XIV, en las que expresó su pesar por el fallecimiento del prelado.
Con su sepultura en la cripta episcopal de la Catedral Santa Ana, monseñor Moya se convierte en el primer obispo cuyos restos reposan en este espacio del principal templo católico de San Francisco de Macorís.
Su partida cierra una etapa de su presencia física en la diócesis, pero deja una historia de servicio religioso, educación y compromiso con la sociedad francomacorisana.







