
Los jueces del Tercer Tribunal del Distrito Judicial de Santiago condenaron a un oficial de la policía a cinco años de prisión por la muerte del joven Richard Rafael Báez (el barbero), ocurrida en un destacamento policial del barrio Cienfuegos, en Santiago, donde estaba detenido. Otros dos oficiales fueron descargados.
El tribunal encontró culpable de homicidio involuntario al capitán Manolo Aquino, por lo que fue condenado a 5 años de prisión que deberá cumplir en una cárcel especial.
Aquino era quien comanda la dotación que detuvo a Richard Báez. Los agentes fueron acusados por el ministerio público de haberle propinado los golpes que le causaron la muerte al joven de 28 años de edad.
Mientras Francisco Javier Azcona, abogado de los agentes, dijo que el tribunal decidió descargar al primer teniente Manuel de Jesús Cruz y el segundo teniente de la policía Nacional, Vladimir Jerez, por no guardar ningún vínculo con el hecho.
El ministerio público había basado su acusación de homicidio voluntario y pedía 20 años de prisión. Mientras que el tribunal calificó como homicidio involuntario y condenó a 5 años de reclusión al oficial Aquino.







