San Francisco de Macorís – La familia de Jennifer María Disla Santos, la joven de 26 años asesinada a estocadas por su pareja sentimental en Cenoví, clama por justicia tras el trágico crimen que dejó huérfanos a dos niños.
Según sus parientes, Jennifer vivía bajo constantes amenazas de su agresor, Dairy Manuel Ventura de la Cruz, quien la mató presuntamente por celos. “Siempre la amenazaba, y ahora cumplió su palabra. La mató por celos y dejó dos niños sin madre. Queremos justicia”, expresaron.
El feminicida se entregó a las autoridades tras el crimen y admitió su culpa, alegando que todo ocurrió en medio de una discusión bajo los efectos del alcohol. Sin embargo, la familia de la víctima rechaza cualquier justificación y exige que se le aplique todo el peso de la ley.









