San Francisco de Macorís.– “Él quiere estar obligado conmigo, pero yo no lo quiero”, denunció Carmen Taveras, una mujer que vive en constante zozobra debido al acoso, las amenazas y los comportamientos violentos de su expareja, Julio Antonio, de quien se separó hace dos años por motivos de maltrato.
A pesar de la ruptura, Julio continúa viviendo en una casa que es propiedad de Carmen, negándose a abandonarla y convirtiéndose en un tormento tanto para ella como para los vecinos del sector. La víctima asegura que su agresor pone música a alto volumen, no deja dormir a nadie, y constantemente amenaza a quienes lo rodean.
“Cada vez que bebe llega tirando planazos con un machete, amenazando a todo el mundo. Es una zozobra lo que se vive con ese hombre”, relató la madre Carmen, quien teme por la vida de su hija y la de los demás familiares.
La víctima hizo un llamado urgente a las autoridades para que intervengan antes de que ocurra una desgracia y que destruyan las casa donde el está viviendo.







