Una poderosa tormenta invernal continúa golpeando amplias zonas de Estados Unidos por tercer día consecutivo, dejando un saldo de al menos 21 personas fallecidas, cerca de un millón de hogares sin servicio eléctrico y miles de vuelos cancelados o retrasados en todo el país.
Las condiciones más extremas se registran en la región de los Grandes Lagos, donde este lunes los residentes amanecieron con temperaturas por debajo de los -20 grados Celsius. Los meteorólogos advierten que el panorama podría empeorar en los próximos días debido a la llegada de una masa de aire ártico, que afectará especialmente a las Grandes Llanuras del norte y zonas del centro del país, con sensaciones térmicas que podrían descender hasta los -45 °C, un nivel capaz de provocar congelamiento en cuestión de minutos.
La tormenta ha estado acompañada de intensas nevadas superiores a los 30 centímetros en alrededor de 20 estados, lo que ha provocado apagones generalizados. De acuerdo con el portal PowerOutage.com, la mañana del lunes unos 800.000 clientes continuaban sin electricidad, principalmente en el sur del país.
En Tennessee, el colapso de líneas eléctricas por acumulación de hielo dejó sin energía a aproximadamente 250.000 usuarios, mientras que los cortes también afectaban a más de 150.000 clientes en Misisipi y más de 100.000 en Luisiana.
La meteoróloga Allison Santorelli advirtió que la recuperación podría extenderse por varios días, ya que muchas de las zonas afectadas no cuentan con la infraestructura ni los recursos necesarios para enfrentar fenómenos invernales de esta magnitud, poco habituales en esas regiones.








