La Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste) informó este lunes que desmanteló conexiones eléctricas irregulares detectadas en el Ayuntamiento del distrito municipal El Cedro de Miches y en la residencia de la alcaldesa de esa demarcación, luego de comprobar que ambos suministros operaban sin contrato formal de energía eléctrica.
La intervención fue realizada por equipos de la Dirección de Gestión de Pérdidas, tras varios intentos previos de regularizar la situación, según explicó la empresa en una nota de prensa.
Durante un primer operativo, las brigadas procedieron a suspender el servicio eléctrico en el ayuntamiento. Sin embargo, posteriormente se detectó una reconexión no autorizada, lo que obligó a realizar una segunda intervención, en la que se ejecutó un corte selectivo del cableado de acometida para evitar nuevas conexiones irregulares.
En el proceso de verificación también se constató que la residencia particular de la alcaldesa funcionaba bajo las mismas condiciones de irregularidad, es decir, sin un contrato vigente de suministro eléctrico. Ante esta situación, se procedió al desmantelamiento total de la conexión, en cumplimiento de las políticas de control de pérdidas y del principio de igualdad en la aplicación de las normas que rigen el servicio eléctrico.
La empresa explicó que estas acciones se producen en el circuito NISI01, donde se encuentra la comunidad de El Cedro de Miches, el cual presenta uno de los niveles de pérdidas eléctricas más altos de la región.
Según datos operativos, ese circuito registra pérdidas acumuladas de un 82.6 %. Durante el año 2025 se adquirieron 22.96 gigavatios hora (GWh) de energía para abastecer la zona, con un costo aproximado de RD$229.6 millones. Sin embargo, la recaudación apenas alcanzó RD$18.71 millones, lo que evidencia una amplia brecha entre la energía comprada y la energía efectivamente pagada.
Edeeste también advirtió sobre la reincidencia en la instalación de conexiones eléctricas irregulares en suministros que ya han sido intervenidos, una práctica que contribuye a incrementar las pérdidas en los circuitos y dificulta los esfuerzos para normalizar el servicio eléctrico en esas comunidades.









