San Francisco de Macorís. El comerciante francomacorisano Eufemio Vargas expresó su preocupación por la situación que atraviesa el comercio detallista en la República Dominicana, asegurando que la base comercial del país se encuentra en un proceso de deterioro que podría tener graves consecuencias para la economía nacional.
Vargas afirmó que los pequeños negocios, especialmente los colmados, han sido fuertemente afectados por la decisión de trasladar el programa de tarjetas de asistencia social hacia las grandes cadenas comerciales, situación que, según explicó, ha provocado el cierre de numerosos establecimientos en los barrios.
“Donde antes había diez colmados, ahora hay diez bancas de apuestas o liquor stores, porque los comerciantes ya no pueden sostener sus negocios”, manifestó.
Agregó también que “podríamos volvernos un Haití cualquiera, donde un pequeño porcentaje de la población vive muy bien y la gran mayoría vive muy mal”, señalando que el debilitamiento de los colmados, mayoristas e industrias nacionales representa una amenaza para la estabilidad económica del país.
El comerciante sostuvo que esta medida ha debilitado la cadena económica tradicional compuesta por productores, mayoristas, detallistas y consumidores, generando una concentración de la riqueza en manos de grandes empresas.
Asimismo, aseguró que las industrias nacionales también están siendo afectadas debido a que muchas cadenas comerciales han reducido la compra de productos fabricados en el país y han optado por importar mercancías desde el extranjero.
“Las industrias dominicanas no están cumpliendo sus presupuestos de ventas porque las grandes cadenas están importando productos en lugar de comprarlos a los fabricantes locales”, indicó.
Vargas advirtió que, de mantenerse esta tendencia, el país podría enfrentar una creciente desigualdad económica, donde una minoría concentre los beneficios mientras la mayoría de la población enfrente dificultades.
Durante sus declaraciones, también criticó la expansión de establecimientos comerciales de origen chino en distintas localidades del país, argumentando que estos negocios compiten simultáneamente con farmacias, ferreterías, tiendas de repuestos y otros comercios tradicionales, afectando a los empresarios locales.
El comerciante hizo un llamado a las autoridades para que piensen en el país y adopten medidas que fortalezcan al comercio detallista, al sector mayorista y a la producción nacional.
“Los dominicanos tenemos que proteger nuestros negocios y nuestra economía. Si se rompe la cadena comercial entre productores, mayoristas y detallistas, las consecuencias podrían ser muy graves para el país”, concluyó Vargas.








