El Gobierno de España reiteró este lunes que la soberanía sobre Ceuta es “incuestionable”, luego de la entrada irregular de decenas de miles de migrantes desde Marruecos hacia el enclave español en el norte de África durante la pasada semana.
Pese a la magnitud de la situación, Madrid ha evitado responsabilizar públicamente a Rabat por el flujo migratorio, aunque diversos analistas consideran que la apertura del paso pudo responder a una estrategia de presión diplomática por parte de Marruecos.
Desde su independencia en 1956, Marruecos mantiene su reclamación sobre Ceuta y Melilla, los dos enclaves españoles ubicados en el norte de África. Sin embargo, el Gobierno español continúa rechazando cualquier posibilidad de negociar la soberanía de ambos territorios.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reafirmó en la televisión pública que Ceuta y Melilla forman parte de la integridad territorial de España, dejando claro que esa posición no está en discusión.
De los cerca de 60.000 migrantes que ingresaron la semana pasada, la mayoría ya fue devuelta a Marruecos. Según el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, alrededor de 2.500 personas permanecían este lunes en la ciudad. No obstante, el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, estimó que la cifra oscila entre 3.000 y 5.000 migrantes.
Durante el fin de semana, periodistas de la AFP observaron a agentes de la Policía y del Ejército español patrullando la zona y acompañando a pequeños grupos de migrantes hasta la frontera para su retorno a Marruecos.
La organización Save the Children informó que alrededor de 1.000 niños y niñas están siendo atendidos por el sistema de protección de Ceuta, una infraestructura diseñada para menos de 100 plazas, lo que ha provocado una situación de fuerte saturación.
Asimismo, reporteros de la AFP constataron el sábado que cientos de menores permanecían refugiados en una zona de almacenes cercana a la frontera, donde aseguraban no contar con alimentos.
La ministra española de Migraciones, Elma Saiz, afirmó que las autoridades no recibieron informes que anticiparan una llegada de personas de tal magnitud. También destacó que la gestión de la emergencia fue posible gracias a la colaboración de Marruecos.
Algunos expertos sostienen que Rabat pudo haber permitido el paso de migrantes como mecanismo de presión hacia España, especialmente después del acercamiento diplomático entre Madrid y Argelia, rival regional de Marruecos.
Por su parte, las autoridades españolas atribuyeron parte de la situación a organizaciones criminales que difundieron información falsa sobre una reciente sentencia del Tribunal Supremo de España, haciendo creer que facilitaría el ingreso de migrantes al país.
Ante el escenario, los ministros del Interior de la Unión Europea tienen previsto celebrar una videoconferencia este martes para analizar la crisis migratoria y coordinar posibles respuestas.









