Las alcaldías continúan reforzando sus operativos de limpieza para eliminar los vertederos improvisados en distintos municipios del Gran Santo Domingo. Sin embargo, las autoridades coinciden en que el éxito de estas iniciativas depende, en gran medida, de la colaboración de la ciudadanía y del respeto a los horarios establecidos para la recolección de basura.
Santo Domingo Norte impulsa el programa “Cero Vertederos Improvisados”
La Alcaldía de Santo Domingo Norte puso en marcha el pasado 30 de julio el programa “Cero Vertederos Improvisados”, cuya primera etapa comenzó en el sector Los Guaricanos, una de las zonas con mayor presencia de depósitos informales de desechos.
La directora de Desarrollo Social del cabildo, Marta Ferrer Rivera, explicó que el objetivo de la iniciativa es intervenir los lugares donde habitualmente se acumula la basura, al tiempo que se orienta a los residentes sobre la importancia de sacar los residuos en los horarios correspondientes.
Según indicó, cada colaborador fue asignado a un punto específico para dialogar con los ciudadanos y explicarles que arrojar basura en las calles favorece la propagación de enfermedades como el dengue.
Como parte del plan, la alcaldía también mantiene personal fijo en varios de estos puntos para evitar que vuelvan a convertirse en vertederos.
Por su parte, la encargada del Departamento de Juventud, Patricia Mercedes, informó que el área de Aseo Urbano habilitó un corredor de limpieza en las calles Sánchez y Emma Balaguer, acción incluida dentro de la primera fase del proyecto.
Las autoridades municipales prevén extender el programa al resto del municipio de manera gradual durante los próximos tres meses.
Distrito Nacional mantiene vigilancia en los “puntos críticos”
En el Distrito Nacional, la estrategia se concentra en intervenir los llamados “puntos críticos”, espacios donde los desechos vuelven a acumularse de forma constante pese a los operativos de limpieza.
El coordinador de Aseo Urbano, Miller Ovalle, explicó que antes de iniciar cualquier intervención, el ayuntamiento conversa con los residentes para coordinar los horarios de recolección y fomentar el compromiso comunitario.
Ovalle señaló que muchas personas terminan depositando sus residuos en lugares donde ya existe basura, lo que provoca que esos espacios se conviertan nuevamente en vertederos improvisados.
Asimismo, indicó que uno de los mayores desafíos es dar seguimiento a las áreas recuperadas, ya que, sin vigilancia y conciencia ciudadana, suelen volver a llenarse de desperdicios.
Un compromiso entre autoridades y ciudadanía
Las alcaldías sostienen que la eliminación de los vertederos improvisados no depende únicamente del trabajo de los camiones recolectores y las brigadas de limpieza. Consideran que la educación ciudadana, el cumplimiento de los horarios de recogida y el uso adecuado de los espacios destinados para depositar los residuos son elementos fundamentales para mantener las comunidades limpias.
Mientras los gobiernos municipales amplían sus programas de intervención, el principal reto sigue siendo lograr un cambio de comportamiento en la población que permita conservar los barrios libres de basura y reducir los riesgos para la salud pública y el medio ambiente.








