La peste porcina africana (PPA) continúa presente en granjas de República Dominicana, generando diferencias entre las autoridades y expertos sobre el nivel real de la enfermedad.
El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, aseguró que la situación está bajo control y que solo se registran focos esporádicos en provincias como Sánchez Ramírez, Espaillat y otras zonas del Cibao, gracias al monitoreo constante, el fortalecimiento de la bioseguridad y los controles fronterizos.
Sin embargo, representantes del sector porcino y de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA) sostienen que la amenaza sigue siendo seria y reclaman una respuesta más firme. Señalan que la aplicación de los protocolos internacionales debe incluir la detección temprana, cuarentenas, sacrificio sanitario de animales infectados, vigilancia permanente y apoyo a los productores afectados.
La crisis ha reducido significativamente la producción nacional de carne de cerdo, obligando al país a importar cerca del 80 % del consumo interno y provocando un aumento en los precios.
Aunque el Gobierno insiste en que la enfermedad permanece controlada y trabaja para relanzar el sector porcino, especialistas consideran necesario reforzar las medidas de prevención y vigilancia para evitar una mayor propagación de la peste porcina africana.







