La Alcaldía de Cali decretó un toque de queda desde las 20:00 horas del lunes hasta las 06:00 del martes, además de reforzar la presencia militar en la ciudad, luego del terremoto de magnitud 7,4 que dejó al menos 132 muertos en Colombia y provocó el derrumbe y daños en numerosas estructuras.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, explicó que estas medidas buscan garantizar la seguridad de la población y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia que participan en las labores de búsqueda y rescate.
Eder señaló que existen amenazas de saqueos, por lo que pidió a los ciudadanos informar sobre cualquier situación de inseguridad. La Policía y el Ejército reforzarán su presencia en diferentes sectores, especialmente en las comunas 17 y 19 y en las zonas más afectadas.
Las autoridades consideran que las primeras 48 horas son fundamentales para encontrar con vida a las personas que puedan estar atrapadas bajo los escombros.
Como parte de la respuesta a la emergencia, Cali recibirá 60 rescatistas provenientes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares. También fue declarada la calamidad pública para facilitar la movilización de recursos y atender a los damnificados.
Además, la Alcaldía suspendió la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, programada del 12 al 17 de agosto, debido a la situación de emergencia.
Las autoridades pidieron a la ciudadanía colaborar con los organismos de socorro, facilitar las labores de rescate y continuar apoyando las donaciones destinadas a las personas afectadas.








