La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que al menos 350 trabajadores humanitarios fueron asesinados durante 2025, incluyendo 186 en Gaza y 71 en Sudán.
La organización señaló que ese año 907 trabajadores humanitarios fueron asesinados, heridos o secuestrados, convirtiéndose nuevamente en un periodo de extrema violencia contra quienes realizan labores de ayuda.
El número de fallecidos fue ligeramente menor que en 2024, cuando murieron 377 trabajadores humanitarios. Sin embargo, la situación continúa siendo preocupante. Desde el comienzo de 2026, otras 82 personas han sido asesinadas, 97 heridas y 39 secuestradas.
Tom Fletcher, responsable de las operaciones humanitarias de la ONU, afirmó que más de 1.000 trabajadores humanitarios han muerto en los últimos tres años y pidió a los Estados proteger a los civiles y respetar el derecho internacional humanitario.
La OCHA también expresó preocupación por el aumento del uso de drones armados. En Sudán, estos dispositivos fueron responsables del 80% de las muertes de civiles durante los primeros cuatro meses de 2026, afectando especialmente mercados y centros de salud.
La ONU insistió en que, aunque las tecnologías utilizadas en los conflictos cambien, las normas destinadas a proteger a los civiles deben seguir siendo respetadas.








