El número provisional de víctimas por el devastador deslave ocurrido en el Himalaya superó los 1,000 muertos, mientras continúan las labores de búsqueda entre el lodo y los escombros.
El desastre se produjo después del derrumbe de un glaciar, que provocó una enorme corriente de agua y barro que destruyó poblados completos en Nepal y en la región autónoma china del Tíbet.
Las autoridades de ambos países contabilizan hasta el momento 1,066 fallecidos: 1,050 en Nepal y 16 en China. Además, permanecen desaparecidas 4,562 personas.
Entre los desaparecidos se encuentran turistas, peregrinos y trabajadores extranjeros. En Nepal hay 583 personas de más de 30 países, mientras que en China figuran 261 ciudadanos procedentes de 23 países.
Familias realizan rituales sin encontrar los cuerpos
La magnitud de la tragedia ha provocado que algunas familias realicen ceremonias funerarias sin haber recuperado los cuerpos de sus seres queridos.
En Katmandú, algunas personas han acudido a hospitales y morgues en busca de información. Una de ellas fue Debu Sapkota, de 58 años, quien busca a su suegra de 83 años y a su nieta, desaparecidas en Trishuli Bazaar.
En otro caso, Rozel Shrestha, de 12 años, realizó un ritual en representación de su padre, Krishna Shrestha, debido a que su cuerpo no pudo ser localizado.
Continúa la búsqueda de trabajadores atrapados
Los equipos de rescate mantienen operaciones para localizar a cerca de 100 trabajadores de una central hidroeléctrica que se cree permanecen atrapados dentro de túneles.
Para llegar hasta ellos se han utilizado explosivos, equipos de perforación y excavadoras. Los rescatistas han logrado avanzar hacia algunas zonas, aunque hasta ahora solo han podido recuperar varios cadáveres.
El ministro de Relaciones Exteriores de Nepal, Shisir Khanal, aseguró que todavía existe esperanza de encontrar sobrevivientes.
Advierten sobre los efectos del cambio climático
Las autoridades nepalíes consideran que la tragedia también debe ser vista como una advertencia sobre los efectos del cambio climático.
Los científicos han señalado que los glaciares del Himalaya se están derritiendo a mayor velocidad debido al aumento de las temperaturas globales.
En China, más de 2,000 rescatistas trabajan para localizar sobrevivientes y restablecer las comunicaciones, además de intentar reabrir la carretera que conduce al puesto fronterizo de Gyirong.
Mientras tanto, autoridades y habitantes de esa zona realizaron ceremonias en memoria de las víctimas. Los independentistas tibetanos han acusado a las autoridades chinas de minimizar el número de muertos, señalamiento que Pekín rechazó calificándolo de campaña de difamación y sensacionalismo.








