Cerafín Antonio Ramos, dueño de un ventorrillo en San Francisco de Macorís, denunció que fue víctima de una estafa con dinero falso, pero gracias a su atención, logró atrapar al responsable cuando este intentó repetir el delito.
Ramos narró que el estafador le compró 300 pesos de plátanos y pagó con un billete falso de 2,000 pesos. Al percatarse del fraude, decidió estar alerta, y al día siguiente el mismo individuo regresó con la intención de repetir la estafa. En ese momento, Ramos y otras personas lograron detenerlo.
El comerciante pidió a las autoridades tomar medidas más severas contra este tipo de delitos, ya que afectan gravemente a pequeños negocios como el suyo.








