Santo Domingo.– La destacada portadora de tradición Enerolisa Núñez falleció este sábado 28 de febrero de 2026, según informó el gestor cultural Jonathan de Óleo, quien resaltó su legado como una de las voces fundamentales de la salve dominicana y de la memoria sonora del Caribe.
De acuerdo con la publicación difundida en redes sociales, Núñez “partió a su encuentro con Kalunga”, dejando un profundo vacío en la cultura popular y en las comunidades que durante décadas acompañaron su trayectoria artística y espiritual.
Reconocida como una de las principales exponentes de la salve, manifestación músico-religiosa de raíz afrodominicana, fue autora e intérprete de numerosos cantos vinculados a esta tradición. Su voz, cargada de espiritualidad y fuerza ceremonial, convirtió la salve en un puente vivo entre la herencia africana, la fe popular y la identidad dominicana.
Más allá de los escenarios, fue considerada guardiana de saberes y prácticas comunitarias. Cada año encabezaba una de las más importantes velaciones de fin de año en honor a la 21 División, reafirmando el vínculo entre música, espiritualidad y memoria colectiva, especialmente en la comunidad de Sabana del Espíritu Santo, en Villa Mella.
Su legado trasciende grabaciones y presentaciones artísticas: permanece en los tambores, en los coros comunitarios y en la continuidad de una tradición que sostuvo con dignidad, entrega y profunda conciencia cultural.
Diversos sectores culturales han comenzado a expresar sus condolencias por la partida de quien fue un referente imprescindible de la música tradicional dominicana y símbolo de resistencia cultural afrocaribeña.







