San Francisco de Macorís.– Lisbeth Jiménez García, la joven acusada de apuñalar a su pareja Jorge Rodríguez, cambió su versión de los hechos y aseguró entre llantos que no sabía que el hombre había muerto. “Yo lo dejé vivo en el hospital… ese hombre era mi mundo”, exclamó desesperada mientras era trasladada por las autoridades.
La acusada, quien días antes dijo que no se arrepentía y que solo se defendió, ahora afirma estar profundamente afectada por la pérdida y el desenlace fatal del conflicto. El Ministerio Público continúa investigando el caso mientras se espera la audiencia para imponerle medidas de coerción.








