El proceso judicial por el colapso de la discoteca Jet Set, tragedia que dejó 236 personas fallecidas y cerca de 100 heridas, registra nuevos movimientos tras el retiro de al menos nueve querellas particulares contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat y la empresa E y I, SRL.
El abogado Nolberto Rondón, quien representaba a cinco de los querellantes, comunicó ante el tribunal el desistimiento formal de las acciones legales, argumentando falta de interés de sus clientes en continuar con el proceso.
La solicitud fue presentada ante el juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Raymundo Mejía, a quien el jurista pidió dejar sin efecto las querellas con constitución en actor civil previamente depositadas.
Rondón explicó que la decisión de presentar los desistimientos de forma conjunta responde a criterios de economía procesal, con el objetivo de agilizar el desarrollo del caso. Entre los expedientes retirados figuran los correspondientes a Natalia Miledis Guerrero Azcona, Ruth Elisa Seija Jerez de Saldaña, Jocelyn Rosado Baldera, César Augusto López Bonel y Héctor Eduardo Brito Peña, algunos representados por familiares.
Pese a estas renuncias, el abogado subrayó que otros de sus representados mantienen su intención de seguir adelante con las acciones judiciales, por lo que solicitó al tribunal validar esas querellas al cumplir con los requisitos establecidos por la ley.
A este escenario se suman también los desistimientos presentados por los representantes legales de Ramón Antonio Brea de los Santos y Fabiola de los Santos, quienes igualmente decidieron retirarse de la acusación particular.
El caso continúa en curso mientras las autoridades judiciales avanzan en el conocimiento de uno de los hechos más trágicos que ha impactado al país en los últimos años.









