Puerto Rico enfrenta una de sus peores sequías en décadas. Cerca del 80 % del territorio presenta algún nivel de sequía y julio fue el mes más seco desde que existen registros, lo que ha obligado a las autoridades a imponer un plan de racionamiento de agua.
El Monitor de Sequía de Estados Unidos informó que un 9.49 % de la isla ya se encuentra en sequía extrema, mientras que amplias zonas permanecen bajo sequía intensa o moderada.
Los bajos niveles de los embalses, especialmente Carraízo y Cidra, han obligado a realizar ajustes operativos. Como resultado, desde este viernes unos 183,000 abonados tendrán interrupciones programadas del servicio de agua cada 48 horas.
Los municipios afectados son San Juan, Trujillo Alto, Carolina, Canóvanas, Loíza, Gurabo y Juncos.
Ante la gravedad de la situación, la gobernadora Jenniffer González declaró el estado de emergencia por la sequía y activó a la Guardia Nacional para apoyar en el transporte, distribución y purificación de agua para las comunidades afectadas.









