Haina.– El Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) explicó este miércoles las medidas adoptadas tras la primera intervención realizada, aproximadamente hace un año, en la Fundación Restaurando Vida un Muerto que Revive, en Haina, donde fueron encontrados menores bajo cuidado sin la autorización correspondiente.
De acuerdo con Dania Batista, encargada de Comunicaciones de Conani, en aquella ocasión los niños fueron rescatados y posteriormente sometidos a un proceso de evaluación para conocer las condiciones de sus respectivos entornos familiares.
La funcionaria indicó que, luego de estudiar cada situación de manera individual, los menores fueron reunificados con sus familias.
Batista explicó que el procedimiento incluyó indagaciones sobre los núcleos familiares antes de determinar que los niños podían regresar con sus parientes.
¿Por qué la fundación continuó funcionando?
Ante las preguntas sobre cómo la fundación pudo continuar operando después de aquella primera intervención, Conani aclaró que las acciones relacionadas con la persecución de los responsables y las decisiones judiciales corresponden al Ministerio Público.
La presidenta ejecutiva de Conani, Ligia Pérez Peña, había señalado que la institución nunca habilitó a esa fundación para funcionar como centro de protección de niños, niñas y adolescentes.
Tras la primera intervención, Conani también dio seguimiento a las familias de los menores con el propósito de evitar que fueran nuevamente enviados al lugar.
Una nueva denuncia activó la intervención
Cerca de un año después, las autoridades regresaron al inmueble luego de que un menor escapara del lugar y denunciara presuntos maltratos, situación que provocó una nueva investigación y posterior operativo.
Durante la intervención realizada el domingo 30 de agosto, fueron encontrados 13 menores, con edades que iban desde los tres meses hasta los 13 años, además del niño cuya denuncia permitió activar las pesquisas.
Actualmente, 10 de los menores permanecen bajo protección de Conani, mientras que otros cuatro fueron entregados a sus madres.
Los niños que permanecen bajo custodia estatal están siendo evaluados por especialistas de medicina y psicología, quienes buscan determinar su estado físico y emocional y establecer las medidas de protección que correspondan en cada caso.
El nuevo operativo ha vuelto a poner bajo escrutinio el funcionamiento de la fundación y la respuesta de las instituciones encargadas de garantizar la protección de niños, niñas y adolescentes.








