Constanza.– Unas 2,244 hectáreas del Parque Nacional Valle Nuevo resultaron afectadas por los incendios registrados los días 19 y 20 de agosto, en un nuevo episodio que vuelve a poner sobre la mesa el desafío de identificar y llevar ante los tribunales a quienes provocan fuegos forestales.
El Programa Nacional de Manejo del Fuego del Ministerio de Medio Ambiente informó que ya tiene identificados a los presuntos responsables de los dos incendios. Sin embargo, hasta el momento ninguna persona ha sido apresada por estos hechos.
Gerónimo Abreu, responsable del programa, explicó que uno de los principales obstáculos para judicializar estos casos es conseguir evidencias suficientes que permitan demostrar ante los tribunales quién inició el fuego.
Según explicó, aunque en ocasiones se cuenta con testimonios de residentes de las comunidades cercanas, estos no siempre son suficientes para construir un expediente con las pruebas necesarias para obtener una condena.
El fuego consumió una extensa zona de importancia ambiental
Las 2,244 hectáreas afectadas equivalen a aproximadamente 22.44 kilómetros cuadrados y abarcan zonas donde se encuentran microcuencas de arroyos que alimentan el río Las Cuevas, lo que aumenta la preocupación por el impacto ambiental provocado por las llamas.
El incendio más reciente movilizó durante 36 horas consecutivas a cerca de 70 personas, quienes trabajaron prácticamente sin descanso para contener el avance del fuego.
Las labores estuvieron a cargo de brigadas provenientes de Constanza, Guayabal, La Vega y Restauración, mientras que el Ministerio de Medio Ambiente tuvo que mantener parte de sus equipos en sus respectivas zonas para responder a otros incendios registrados simultáneamente.
Más incendios complican la respuesta
La capacidad de respuesta también se vio presionada por otros incendios activos en diferentes puntos del país, entre ellos la Sierra de Neiba y la Sierra de Bahoruco, además de otros focos que requerían atención.
De acuerdo con las autoridades, un incendio anterior en Valle Nuevo tuvo una extensión menor debido a que los equipos de Medio Ambiente se encontraban en las proximidades, luego de haber intervenido en otro fuego en Ocoa, lo que permitió una reacción más rápida.
Mientras los equipos de emergencia continúan enfrentando las llamas en distintas zonas montañosas, permanece pendiente el desafío de convertir las investigaciones sobre los incendios forestales en procesos judiciales que permitan establecer responsabilidades y aplicar sanciones.








