Un juez de Estados Unidos declaró nulo este viernes el juicio contra Lindsay Clancy, de 36 años, luego de que los 12 integrantes del jurado no lograran alcanzar un veredicto unánime.
Clancy estaba acusada de causar la muerte de sus tres hijos pequeños y sostuvo durante el proceso que padecía psicosis posparto, argumento utilizado por su defensa para solicitar que no fuera considerada penalmente responsable.
Después de siete días de deliberaciones, uno de los miembros del jurado no estuvo de acuerdo con declarar a Clancy no culpable por razones de locura.
“En este momento, voy a declarar que el jurado está en punto muerto y voy a declarar nulo el juicio”, expresó el juez William Sullivan.
Ahora corresponde a la Fiscalía decidir si presenta nuevamente el caso ante otro jurado. Mientras tanto, Clancy permanecerá bajo custodia a la espera de lo que determinen las autoridades.
El juicio tuvo una duración de cinco semanas y contó con la participación de más de 80 testigos. El proceso generó un amplio debate en Estados Unidos sobre la salud mental materna.
La defensa argumentó que Clancy había solicitado ayuda médica antes de los hechos y que sufría una condición de salud mental grave. Los fiscales, en cambio, rechazaron esa explicación y sostuvieron que las acciones habían sido planificadas y que la acusada comprendía sus consecuencias.
El caso también recordó a otro proceso ocurrido hace 25 años, el de Andrea Yates, una mujer de Texas cuyo juicio también estuvo relacionado con la salud mental y la responsabilidad penal.








