A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el supuesto principal responsable intelectual y otros tres acusados todavía esperan ser llevados a juicio en Estados Unidos.
El proceso contra Jalid Sheij Mohamed, Ammar al Baluchi, Walid bin Attash y Mustafa al Hawsawi se desarrolla ante las comisiones militares de la base naval estadounidense de Guantánamo, en Cuba.
El juez militar Michael Schrama estableció que la selección del jurado comenzaría el 5 de junio de 2028, aunque todavía existen asuntos pendientes que podrían provocar nuevos retrasos.
Jalid Sheij Mohamed es señalado de haber propuesto la idea de los atentados a Osama bin Laden y posteriormente supervisado la operación. Los otros acusados también enfrentan diferentes señalamientos relacionados con la preparación de los ataques.
Los cuatro permanecen detenidos en instalaciones de máxima seguridad de Guantánamo después de haber pasado por cárceles clandestinas de la CIA. El proceso ha estado marcado durante años por disputas sobre las pruebas, procedimientos militares y el tratamiento recibido por los acusados durante su detención.
UN PROCESO MARCADO POR LOS RETRASOS
Los cargos fueron presentados inicialmente en 2008 ante una comisión militar, pero el procedimiento sufrió numerosas interrupciones y posteriormente fue reformulado.
La lejanía de Guantánamo, problemas técnicos, cuestiones relacionadas con la defensa y debates sobre la utilización de determinadas pruebas han contribuido a extender el proceso durante años.
En 2024, algunos de los acusados llegaron a acuerdos de culpabilidad con los fiscales militares que buscaban evitar la pena de muerte, aunque posteriormente esos acuerdos no prosperaron.
El caso también tuvo modificaciones cuando, en 2023, un juez militar separó del proceso a Ramzi bin al Shibh debido a problemas relacionados con su capacidad mental.
UNA FECHA QUE TODAVÍA PUEDE CAMBIAR
Los familiares de las víctimas y sobrevivientes han expresado frustración por la prolongación del proceso y han reclamado que se haga justicia.
La Fiscalía había solicitado que el juicio comenzara en enero de 2027, pero el juez Schrama consideró que ese calendario no era realista y estableció junio de 2028 como nueva fecha.
A pesar de contar con un calendario provisional, todavía deben resolverse varios asuntos antes de que el juicio pueda comenzar, por lo que no se descarta que vuelva a sufrir modificaciones.








