El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, hizo este lunes un llamado a la comunidad internacional para que tome medidas con rapidez frente a los riesgos asociados al crecimiento acelerado de la inteligencia artificial (IA).
La petición de Türk ocurre mientras esta tecnología continúa desarrollándose a gran velocidad y comienza a tener una presencia cada vez mayor en distintos ámbitos de la vida cotidiana y de la sociedad. Ante esta situación, Naciones Unidas considera necesario que los avances tecnológicos estén acompañados por mecanismos destinados a proteger los derechos fundamentales de las personas.
El funcionario de la ONU expresó preocupación por las posibles consecuencias que pueden surgir si el desarrollo de la inteligencia artificial continúa avanzando sin suficientes medidas de protección. A su juicio, los gobiernos, las instituciones internacionales y otros sectores involucrados deben actuar antes de que puedan presentarse problemas de mayor magnitud.
La preocupación internacional no está relacionada únicamente con el funcionamiento de los sistemas de inteligencia artificial. También existe interés en determinar de qué manera estas herramientas pueden influir sobre las personas, las instituciones y el funcionamiento de las sociedades.
Uno de los mayores retos consiste en encontrar un equilibrio entre el progreso tecnológico y la creación de reglas que permitan reducir sus posibles efectos negativos. Para Naciones Unidas, las nuevas tecnologías deben desarrollarse respetando principios vinculados con los derechos humanos.
Durante los últimos años, la inteligencia artificial ha experimentado un crecimiento considerable. Empresas tecnológicas y gobiernos de diferentes países trabajan en la creación de sistemas cada vez más avanzados, mientras especialistas y organizaciones internacionales han insistido en que el progreso debe estar acompañado de medidas de seguridad.
El llamado realizado por el Alto Comisionado busca que los países no esperen a que ocurran consecuencias graves para comenzar a establecer normas y mecanismos de protección. La intención es que la regulación y la seguridad avancen al mismo ritmo que el desarrollo de esta tecnología.
Entre los asuntos que forman parte de la discusión internacional sobre la inteligencia artificial se encuentran la protección de la privacidad, la seguridad, la desinformación y los efectos que pueden tener estas herramientas en diferentes sectores de la sociedad.









