El Ejército de Estados Unidos destruyó una tercera embarcación frente a las costas de Ecuador en una semana, en el marco de operaciones relacionadas con la lucha contra el narcotráfico.
La situación ha generado preocupación entre pescadores, familiares y organizaciones defensoras de los derechos humanos, especialmente en la ciudad portuaria de Manta, de donde habían salido las tres embarcaciones interceptadas.
El Comando Sur estadounidense informó que una de las naves presuntamente funcionaba como una estación de abastecimiento vinculada con la organización ecuatoriana Los Choneros. Según las autoridades, sus tripulantes fueron entregados de manera segura a funcionarios ecuatorianos antes de que la embarcación fuera destruida.
Familiares de los pescadores cuestionaron la forma en que fueron seleccionados los objetivos y pidieron información sobre la situación de los tripulantes.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si los pescadores enfrentarán cargos o cuánto tiempo permanecerán bajo investigación.
La organización Human Rights Watch había denunciado anteriormente que otras embarcaciones ecuatorianas fueron presuntamente atacadas por fuerzas estadounidenses entre enero y marzo, con varios desaparecidos. Washington ha negado estar involucrado en esas desapariciones.
En los operativos realizados durante esta semana no se reportaron fallecidos.
La situación también ha provocado temor entre pescadores de la zona, algunos de los cuales aseguran sentirse inseguros al momento de salir al mar.
Las operaciones forman parte de una cooperación más amplia entre Estados Unidos y Ecuador contra el crimen organizado. El presidente ecuatoriano Daniel Noboa mantiene una estrategia de confrontación directa contra estas organizaciones, mientras el país continúa enfrentando altos niveles de violencia.









